Cuando un mercado está cerrado – como durante los fines de semana, días festivos o pausas diarias programadas – la actividad de trading se pausa y no se generan nuevos precios. Sin embargo, eventos globales importantes, anuncios económicos, desarrollos políticos u otras noticias de última hora pueden ocurrir naturalmente mientras el mercado está inactivo. Estos factores externos pueden influir significativamente en las expectativas de los traders y en el sentimiento del mercado.
Como resultado, un mercado puede no reabrirse al mismo precio que cuando cerró. En cambio, el precio puede ser notablemente más alto o más bajo debido a cambios en la oferta y la demanda durante el cierre. Este fenómeno se conoce como una brecha de precios y es particularmente común en mercados volátiles o durante períodos de incertidumbre elevada. Los traders deben ser conscientes de esta posibilidad y considerarla al gestionar su riesgo y planificar sus posiciones.